Viñeta de Forges.23 febrero 2010. elpais.com
¿paradójas de la VIDA?, o ¿la vida de la PARADOJA?.
En los tiempos que corren, una de las vías más usadas de "exaltación de la amistad política" vienen siendo este tipo de actos más o menos multitudinarios en los que se suelen enfrentar varias posturas o estilos de vida en aras a la "lucha pacífica" (pero vociferante) por un valor, cosa o negación común.
En ese enredo social se entremezclan distintos intereses: los unos aceptan perder la tarde para invertirla en el uso de la foto que se publicará al día siguiente en su diário de cabecera; los otros, enganchados de la mano de los anteriores, se afanan en confirmar, a doquier, que la causa les interesa (quizás porque a su Concejala, Diputado, o Senador tambien le intersa); otros muchos acuden "armados" de grandes estandartes y pancartas enriquecidas de un vocabulario, cuanto menos, poco ético; y luego existe un amplio grupo (quizás el más numeroso) en el que la causa por la que manifestarse o reivindicarse no le importa tanto como lo hace el "derrocar el orden político establecido" (=elegido en las urnas) .
Resulta contrario que lo más importante en esta serie de eventos es el día despues. No sirve de nada, si los Informativos de las 15.00 hrs o los Diários de primera hora no abren con la foto y un grandilocuente titular: válgame de ejemplos los siguientes: "Manifestación histórica en las calles del Cabanyal"; "Valencia grita: !no a la guerra". En este caso, evito el comentario sobre el asunto del "recuento de asistentes". Por más que intento investigar en la web sobre cuál es el mejor método cuantitativo o las mejores técnicas cualitativas para ello no encuentro justificación a las irregulares y contradictorias cifras oficiales y no oficiales que se ofrecen "el día D".
De hecho, creo que en breve se consolidará la palabra "mani" como parte de nuestra jerga cotidiana (al igual que lo hizo "uni", "facult", "finde", "fies",etc..). Muchos de mis amigos de Facebook ya lo utilizan con cierta habitualidad: "Tarde de mani".
Sea como sea; se reivindique la lucha que sea; se grite al tono que se desee; se vaya con Antonio o Manuel; o sean muchos los que sean...creo que este tipo de "congregaciones extraordinarias" no son más que la exteriorización y puesta en común de un interés, no tanto social o participativo, sino más de tipo residual en cuanto a su voluntad "anti" del gobierno de turno.
"Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar".
(Winston Churchill. Político Británico)

2 comentarios:
Hola José Luis. Te recomiendo leer un artículo corto pero contundente de hace un par de semanas en el país semanal. En él comenta la fotografía en la que se ven múltiples banderas de intereses diversos que desvían totalmente la idea originaria que pudo tener la manifestación. Amiga soy de la manifestación en sí, del derecho de salir a quejarse a la calle, como idea nada más loable. Pero como comentas, no es ya sino otro instrumento más de poder, donde los participantes son a menudo manipulados por la oposición de turno en muchas ocasiones. Lo peor de todo es que el engaño llega a tal punto que los manifestantes están seguros de manifestarse por sus ideas genuinas y particulares. Bueno, habría tanto que decir sobre este tema....pero a veces es mejor callarse y....
Ese creo que sería otro tema a comentar: el uso de banderas e insignias "radicalmente políticas" en este tipo de actos o congregaciones callejeras. Quizás parte de culpa provenga del amplio y difuso derecho a manifestación (NO de huelga) que la CE provee a los ciudadanos. O quizás a la poca voluntad de las Delegaciones de Gobierno para paralizar determinadas convocatorias. El caso es que, en muchas ocasiones, más que participantes voluntariosos en pro a conseguir el fin que les lleva a salir a la calle, parecen guerreros empuñados a difundir la cara más radical de la organización/nes convocantes. Sea cosa sea, el peligro que supone utilizar la calle para este tipo de cosas de forma repetitiva y casi poco justificado ha quedado patente en muchas ciudades españolas. Salir hay que salir, pero sabiendo a donde, por qué y con quién. Saludos
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