De
los 1.200 millones de personas que sobreviven en condiciones de extrema
pobreza, con menos de un dólar al día, un 70 por ciento son mujeres. Cobran
entre un 30 y un 50% menos que los hombres. Como colofón, de los de los 867
millones de analfabetos que hay en el mundo, 559 millones son mujeres.
Sólo
con estos datos, es fácil pronosticar que el punto tres de los Objetivos del
Milenio, que promueve “la igualdad entre
los sexos y el empoderamiento de la mujer”, no se va a poder cumplir en
2015.
A
pesar de todo, hay que valorar lo mucho que se ha trabajado en los últimos años
para intentar conseguir, sino la plena, sí la efectiva y real igualdad entre
hombres y mujeres. Evidentemente, uno de los cambios más significativos que ha
experimentado la sociedad española en los últimos años es el de la situación de
las mujeres. La incorporación de la mujer al mundo laboral ha hecho que ésta se
aleje cada vez más del rol tradicional que había ejercido como ama de casa,
centrando sus actividades ahora tanto en la atención y cuidado de la familia
como en las obligaciones laborales.
El
principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres
supone la ausencia de todas discriminación, directa o indirecta, por razón de
sexo, especialmente, las derivadas de la maternidad, la asunción de
obligaciones familiares y el estado civil, evitando todas aquellas prácticas o
criterios que siendo aparentemente neutros, ponen a personas del otro sexo en
desventaja. En particular, es imprescindible la eliminación de la discriminación
de la mujer, tanto en el ámbito laboral como personal, sea cual sea su
circunstancia o condición para que pueda optar a un trabajo en igualdad de
condiciones.
Estas
circunstancias hacen necesario la adopción de una serie de medidas encaminadas
a evitar cualquier práctica que pueda suponer algún tipo de desventaja en lo
relativo al trato y oportunidades entre sexos, así como desarrollar todas
aquellas acciones que contribuyan a potenciar la conciliación de la vida
laboral y familiar.
Para ello
disponemos de una herramienta crucial y eficaz que nos ayuda a eliminar las
desigualdades en el entorno laboral: estamos hablando de los Planes de Igualdad de Oportunidades entre
Hombres y Mujeres. Según la
normativa legal en igualdad de
oportunidades los planes de
igualdad, son “un
conjunto ordenado de medidas
adoptadas después de
realizar un diagnóstico
de situación, tendentes a
alcanzar en la empresa la
igualdad de trato y de
oportunidades entre mujeres y hombres y
a eliminar la discriminación por razón de
sexo. Los planes de igualdad
fijarán los concretos objetivos
de igualdad a
alcanzar, las estrategias
y prácticas a adoptar
para su consecución”.
En
otras palabras, los planes de igualdad proponen una serie de medidas que van
encaminadas en tres sentidos; por un lado poner en marcha las acciones
necesarias que garanticen la igualdad de
oportunidades entre ambos sexos, por otro lado, promover medidas para
favorecer la conciliación de la vida
personal y familiar con la actividad laboral y, por último, llevar a cabo
las acciones precisas para evitar cualquier acción que pueda suponer una
actitud de acoso moral, sexual y por
razón de sexo, garantizando un ambiente de respeto entre compañeros.
Pero
para ello las empresas no se encuentran solas. En concreto, en la Comunitat
Valenciana disponemos de una partida presupuestaria de la Generalitat Valenciana para que las pequeñas y medianas empresas
puedan implantar Planes de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres.
Estamos hablando de una subvención
pública aprobada por la Conselleria de Justicia y Benestar Social (GVA) por
la cual el empresario se puede
beneficiar del 100% del coste que supone la contratación de un agente de
igualdad especializado en la materia y encargado de diseñar el plan de
igualdad en la empresa. Esta subvención, publicada en el DOCV a primeros de año, se puede solicitar hasta
el próximo 30 de junio, por lo que como agente de igualdad animo a los/as
empresarios/as a contactar con un agente especializado y así poder beneficiarse
de una forma totalmente bonificada de esta magnífica iniciativa pública que, en
definitiva, redunda en la mejora de la calidad y excelencia empresarial y en la
eliminación real de las desigualdadeen materia de igualdad de oportunidades
entre hombre y
PUBLICADO EN LA REVISTA MUJER DE BANDERA VER AQUÍ
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