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La corrupción afecta, con distinto grado de intensidad, a todos los
países de la Unión Europea (UE). Este fenómeno es nefasto no solo a
nivel financiero sino también social, ya que la corrupción sirve con
frecuencia para encubrir otras infracciones graves como el tráfico de drogas
o de seres humanos. Por otra parte, amenaza con socavar la confianza de los
ciudadanos en las instituciones democráticas y en sus dirigentes políticos.
A escala internacional existen distintos instrumentos de lucha contra la
corrupción pero su aplicación por parte de los Estados miembros de la UE es
desigual.
Con el fin de reforzar la voluntad política de luchar contra este
problema, la Comisión Europea anunció el 6 de junio de 2011 la creación de un
informe anticorrupción e instó a los países de la UE a aplicar mejor los
instrumentos existentes de lucha contra la corrupción.
Según esta Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo (EN)
este informe se publicaría con una periodicidad de dos años siendo el primero
en 2013. Este documento constituirá el mecanismo de vigilancia y de
evaluación propio de la UE. El informe recoge las tendencias y las
deficiencias a las que habrá que dar solución y estimulará el intercambio de
mejores prácticas. Permitirá percibir mejor los esfuerzos realizados y los
problemas planteados así como las causas de la corrupción.
Tendencia europea de la
corrupción
Pues bien, llegado el momento,
ayer se presentó en Bruselas en primer informe sobre la lucha contra la
corrupción en la UE. Según este documento la corrupción cuesta a la economía
de la UE la friolera de 120.000 millones de euros al año.
El Informe sobre la lucha contra la corrupción en la UE explica la
situación en cada uno de los Estados miembros: qué medidas de lucha contra la
corrupción se han tomado, cuáles funcionan bien, qué puede mejorarse y cómo.
El Informe muestra que la naturaleza y el nivel de corrupción, así como
la eficacia de las medidas adoptadas para combatirla, varían de un Estado
miembro a otro. También pone de manifiesto que la corrupción merece mayor
atención en todos los Estados miembros.
Así lo indican los resultados de una encuesta Eurobarómetro
publicada sobre la actitud de los europeos en relación con la corrupción. La
encuesta muestra que tres cuartas partes de los europeos (76%) creen que la
corrupción está muy extendida, y más de la mitad (56%) cree que el nivel de
corrupción en su país ha aumentado durante los tres últimos años. Uno de cada
doce europeos (8%) afirma que ha vivido o presenciado un caso de corrupción
en el último año. [Los resultados del Eurobarómetro pueden consultarse aquí]
Estas son algunas de las principales tendencias de a la corrupción
en la UE:
1. Mecanismos de control
•
Uso de medidas preventivas (por ejemplo, normas éticas,
medidas de sensibilización, fácil acceso a la información de interés
público). Existen grandes diferencias entre los Estados miembros en la
prevención de la corrupción. En algunos, una prevención eficaz ha contribuido
a una sólida reputación de ausencia de corrupción; otros han aplicado
políticas de prevención de forma desigual y con resultados limitados.
•
Mecanismos de control externo e interno. En muchos Estados
miembros, los controles internos de los procedimientos de los entes públicos
(sobre todo a nivel local) son débiles y carecen de coordinación.
•
Conflictos de intereses. Las normas sobre los
conflictos de intereses varían en la UE y los mecanismos de control de las
declaraciones de conflicto de intereses son a menudo insuficientes. Raramente
se sancionan, y con poco rigor, las vulneraciones de las normas.
2. Acción penal y castigo
•
El Derecho penal que tipifica la corrupción
como delito está extensamente implantado y cumple las normas del Consejo de
Europa, las Naciones Unidas y la legislación de la UE. No obstante, la
Decisión marco 2003/568/JAI de la UE ha sido transpuesta por los Estados
miembros al Derecho nacional de manera desigual.
•
La eficacia de la coerción y la acción penal en la investigación
de la corrupción varía considerablemente entre los países de la UE. Pueden
verse resultados sobresalientes en algunos Estados miembros. En otros, la
acción penal es escasa o las investigaciones son muy largas.
•
Faltan estadísticas generales sobre los delitos de
corrupción en la mayoría de los Estados miembros, lo que dificulta la
comparación y evaluación. Las normas procesales, incluidas las normas sobre
el levantamiento de la inmunidad de los políticos, obstruyen la investigación
de los casos de corrupción en algunos Estados miembros.
3. Dimensión política
•
Responsabilidad política. La integridad en la política
sigue siendo una asignatura para muchos Estados miembros. Escasean o son de
corto alcance, por ejemplo, los códigos de conducta de los partidos políticos
o asambleas elegidas a nivel central o local.
•
Financiación de los partidos políticos. Aunque muchos
Estados miembros han adoptado medidas más rigurosas sobre la financiación de
los partidos políticos, sigue habiendo considerables deficiencias. Raramente
se imponen en la UE sanciones disuasorias de la financiación ilegal de los
partidos.
4. Zonas de riesgo
•
En los Estados miembros los riesgos de corrupción son
por lo general mayores a nivel regional y local, donde los controles y
equilibrios y las auditorías suelen ser menos estrictos que a nivel central.
•
El desarrollo urbano, la construcción y la sanidad son sectores
vulnerables a la corrupción en numerosos Estados miembros.
•
Existen algunas deficiencias en la supervisión de las
empresas estatales, que acrecientan la vulnerabilidad a la corrupción.
•
La pequeña corrupción sigue siendo un problema
extendido únicamente en algunos Estados miembros.
El Informe incluye un capítulo especial sobre la contratación pública.
Se trata de un sector muy importante para la economía de la UE, en el que los
organismos públicos gastan cada año aproximadamente la quinta parte del PIB
de la UE en la adquisición de bienes, obras y servicios. Es también un sector
propenso a la corrupción.
El documento reclama normas de
integridad más rigurosas en el ámbito de la contratación pública y sugiere
mejoras de los mecanismos de control en algunos Estados miembros. Puede
encontrarse información detallada, así como aspectos específicos para
considerar con mayor detenimiento, en los capítulos dedicados a los países.
España, a la cabeza como país
más corrupto
Aunque en España ya existe en
gran medida un marco jurídico de lucha contra la corrupción, y la legislación
se ha aplicado con buenos resultados en materia de investigación de las prácticas
corruptas, el informe publicado ayer muestra una serie de insuficiencias. Un
reto especial lo constituye la corrupción política y los deficientes
controles y equilibrios, especialmente en lo relativo al gasto público y a
los mecanismos de control a escala autonómica y local. En su informe, la
Comisión Europea sugiere desarrollar estrategias de lucha contra la
corrupción adaptadas a las necesidades de las administraciones autonómica
y local, proseguir con las reformas en curso y la aplicación de las nuevas
normas en lo tocante a la financiación de los partidos políticos, e instaurar
códigos generales de conducta para los cargos electos, con instrumentos
adecuados de responsabilidad. La Comisión también propone seguir insistiendo
en la lucha contra las irregularidades que se producen en los procedimientos
de contratación pública a escala autonómica y local.
Junto con un análisis de la
situación en cada Estado miembro de la UE, la Comisión Europea también
presenta dos sondeos de opinión pormenorizados. Más del 75% de los ciudadanos
europeos, y un 95% de los españoles coincide en que la corrupción está muy
extendida en su país de origen. Aproximadamente uno de cada cuatro
ciudadanos europeos considera que se ven afectados por la corrupción en su
vida cotidiana; en España, este porcentaje alcanza el 63%, el más alto de la
UE. El 4% de los ciudadanos europeos y el 2% de los españoles afirma que
durante el año pasado se les pidió o se esperaba que pagasen un soborno.
ARTÍCULO PUBLICADO EN EL DIARIO SUELDOS PÚBLICOS ORIGINAL AQUÍ
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miércoles, abril 30, 2014
España, caldo de cultivo para la corrupción
Etiquetas:
ciencia política,
corrupción,
politólogo,
sueldos Públicos
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