
Era un dia gris, para muchos, el día más gris de toda nuestra vida. Te levantas y sales, y ves todo igual. No ves cambio aparente en la ciudad: la avenida, como siempre, atascada de coches; el parque brillante y la gente corriendo de un lado para otro. Pero allá, entre dos pequeños pueblos del altiplano de La Mancha, sucedió algo. Algo, que nos hundió, algó que nos cambió la forma de ver la vida. Sin duda alguna, ese día debería ser el Dia Internacional de La Alegría, porque perdimos a un amigo al que lo más horrible que le has dicho ha sido: "Miguel tio, para ya, que estoy que me muero de risa". Eso mismo es lo que sucedió en aquella carretera, que, "Miguel murió de risa", producto quizás de algún programa radiofónico matutino que sonaba por el Cassette de su coche.
Porque el no lloraba, sino luchaba...porque el no discutía sino reía...
Siempre te recordaremos.

1 comentario:
Muy bonito Jose. La verdadera amistad es una valor incalculable
Anikka
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